13.- SEÑÁN VERSUS GARZÓN

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Una peculiaridad que tuvo la fotografía de Granada hacia el año 1900 es que se generó un nuevo tipo de comercio fotográfico enfocado principalmente  al visitante. Esto, como consecuencia, conllevó que estos establecimientos no estuvieran ubicados en el centro de la ciudad, sino que se localizaron dentro del mismo recinto de la Alhambra. Vendían fotografías de los rincones y monumentos de Granada y de la propia Alhambra, además de tarjetas postales -ese nuevo producto que comenzaba a despuntar- y, como tenían laboratorio propio, lo alquilaban también a esos pocos viajeros y turistas que venían con sus propias máquinas de fotos. Sigue leyendo

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11.- EL SÍNDROME DE LA ALHAMBRA

síndrome de la alhambra 1– Creo que de esta manera vas a poner a prueba a tus lectores -me advirtió el Cartófilo Empedernido. Encabezando esta entrada con una postal que, aparentemente, tiene muy poco interés, solo los curiosos impenitentes de lo granadino o los buenos cartófilos leerán lo que escribas a continuación. Alguno dirá que sobre el Patio de los Leones ya ha visto y leído lo suficiente, e incluso algún coleccionista de andar por casa pensará “yo ya la tengo”, porque tiene en sus álbumes algunas postales parecidas y así tiene excusa para dejar de leer. Sigue leyendo

9.- HOTEL, DULCE HOTEL

xx1xxEn marzo de 1910, la aristócrata Inés Roca de Togores y Téllez-Girón recibió una postal en su domicilio madrileño, con un texto en francés que comenzaba así: “Querida Condesa, si el viaje ha sido bastante desagradable, la belleza de Granada me lo ha hecho olvidar”. Y es que, además, la amiga remitente estaba disfrutando de las delicias del recientemente inaugurado Alhambra Palace (“el mejor hotel de España y uno de los mejores del mundo”, decía un periódico nacional de entonces), como lo indica el haber utilizado para este mensaje una tarjeta postal promocional del mismo. Sigue leyendo

7.- A 2000 KILÓMETROS DE LA ALHAMBRA

Scan10cc mahHace ahora tres años, me dijo el Cartófilo Empedernido que había estado anotando las ciudades a las que iban dirigidas las postales antiguas de Granada. Preparó primeramente la estadística más básica que podía hacer, y era saber qué porcentaje de estas cartulinas conformaba las que estaban circuladas. Tomó como muestra mil de los ejemplares de su colección, escogidos al azar, y que hubieran sido publicados y/o circulados antes de 1910, dando como resultado el 26,6 por ciento. Sigue leyendo