biografía [c] edward manuel newman: postalero sin querer

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Aunque no tuviera una relación directa con la cartofilia, el fotógrafo y escritor de guías de viajes E. M. Newman (1870-1953) sí vio publicadas algunas de sus fotografías en una singular colección de postales elaborada por la Hispanic Society of America. Fuera por rutina profesional (para garantizarse la toma adecuada) o por una futura cuestión mercantil (como así acabó siendo), en su viaje por España hacia el año 1915 fue Newman fotografiando todo lo que le interesaba de manera doble, vendiendo finalmente los clichés que le sobraron a la institución creada por Milton Archer Huntington (1870-1955).

Es posible que fuera conocedor con anterioridad del interés que este multimillonario tenía por toda la documentación fotográfica contemporánea o antigua que tuviera que ver con lo español y, más extensamente, lo hispánico. Tanto es así, que la Hispanic Society, creada en 1904, tiene actualmente entre sus fondos más de 175.000 fotografías, incluyendo también placas de vidrio y clichés en distintos formatos.

Fue en las décadas de los años 20 y 30 cuando más aumentó este archivo de la Hispanic Society, tanto por las adquisiciones hechas como por las expediciones fotográficas organizadas desde la misma institución para documentar temas muy concretos. Por estos años, por ejemplo, Huntington compró copias de las 1600 fotografías que Kurt Hielscher (1881-1948) había hecho en España, mientras que en buena parte de Europa transcurría la Primera Guerra Mundial, de las que aproximadamente la quinta parte aparecerían en su libro Das Unbekannte Spanien (La España incógnita), publicado en Berlín en 1922. Hacia 1925, también pretendió la fundación neoyorquina adquirir una copia de todo el Archivo Mas, proyecto que no se llevó a cabo del todo por la amplitud de este corpus documental. Ruth Matilda Anderson (1893-1983), fotógrafa de la Hispanic Society, viajó financiada por la misma hasta cinco veces a España en la década de los veinte, para documentar gráficamente lugares y costumbres. En 1933, el marqués de la Vega Inclán le regaló a Huntington 16.000 fotografías como agradecimiento a los múltiples apoyos, se supone que principalmente económicos, que este aportó para sus proyectos artísticos y turísticos mientras fue Comisario Regio de Turismo.

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Tras visitar  E.M. Newman numerosos países y recopilar suficiente material, a partir de 1927 empezó a publicar por encargo de la editorial Funk & Wagnalls Co., con sedes en Nueva York y Londres, lo que se denominarían Newman’s Traveltakls Lecturer, unas guías de viaje con las que el turista pudiera recorrer de manera informada países como Italia, Rusia, Egipto, Inglaterra y Escocia, Francia o Alemania.  Así fue cómo, en 1930, saldría a la luz el libro Seeing Spain and Marocco, en el que aparecerían publicadas casi 300 de sus fotografías. Siguiendo la pautas de la colección, su encuadernación es en pasta dura de color verde con grabación de los textos y la ilustración en dorado. Está enfocada a la explicación de cuestiones monumentales y artísticas y, por lo tanto, alejada de las guías prácticas que se venían publicando desde finales de XIX, como las guías publicadas por Baedecker, que ofrecía gran información sobre hoteles, restaurantes, horarios, precios, costumbres… aunque faltas de información gráfica.

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Cuando la editorial envió un ejemplar a la Hispanic Society, ya hacía tiempo que la agencia Publisher Service le había vendido al magnate las fotografías duplicadas de las que disponía. Además, un par de años antes, en 1928 la Hispanic Society se había dedicado a imprimir esa amplia colección de postales con vistas de España y de poblaciones de Hispanoamérica. Parte de las dedicadas a España son de su autoría, reconocibles por el tener su copyright (aunque la mayoría de las veces sale incompleto).

Una de las singularidades de las fotografías viajeras de Newman, al menos en las españolas, ya fuera por megalomanía o ya por dejar constancia de la autoría de las fotografías y de que él había hecho realmente el viaje, fue el uso del disparador retardado. Pues es de suponer, que ese señor de traje oscuro y con sombrero, a menudo de espaldas, que aparece en ellas fuera él mismo. En Granada, en Toledo, en Sevilla, en San Sebastián… pero siendo una de las más singulares de todas en la que parece estar orinando en el estanque del Patio de los Arrayanes, sin importarle que le observen dos señores ante el portón.

Con posterioridad, Newman se dedicó especialmente a la realización de documentales de viajes, en lo que fue un pionero. Tanto es así que su biografía en wikipedia se dedica a hablar de manera bien detallada de esta faceta, a la que es posible acceder pulsando aquí.

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2 pensamientos en “biografía [c] edward manuel newman: postalero sin querer

  1. Me gustan tus publicaciones. Se aprende un montón y las imágenes transportan a otros tiempos en los que Granada resulta reconocible aún hoy. Gracias por tu aportación

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